martes, 7 de febrero de 2012

El socialismo catalán, mal enemigo para Rubalcaba

El socialismo catalán, mal enemigo para Rubalcaba

Los socialistas catalanes, principales valedores de la ex ministra de Defensa, Carme Chacón, no terminan de asimilar la elección por una pequeña diferencia de Alfredo Pérez Rubalcaba como nuevo secretario general del PSOE. Mantienen que el ex vicepresidente del Gobierno y ex candidato a la Presidencia, se proclamó nuevo líder del partido gracias a las maniobras de “juego sucio” llevadas a cabo por el aparato de Ferraz y la ayuda de Felipe González y Alfonso Guerra.

Manuel Abizanda06-02-2012

inShare
La resaca por la elección de Alfredo Pérez Rubalcaba como nuevo secretario general del PSOE, con una mínima diferencia de 22 votos sobre su rival, Carme Chacón, no termina de disiparse. Sobre todo, entre los socialistas catalanes, los principales valedores de la ex ministra de Defensa, y que mantienen su postura de que el ex vicepresidente del Gobierno y ex candidato a la Presidencia, se proclamó nuevo líder del partido gracias a las maniobras de “juego sucio” llevadas a cabo por el aparato de Ferraz, José Blanco incluido, y por la “vieja guardia”, encabezada por Felipe González y Alfonso Guerra, que no dieron lugar a dudas en los días previos al Congreso celebrado este fin de semana sobre quien era su candidato, y que al final y la postre, fue el ganador, el “compañero” Alfredo.

Analistas políticos consultados por este diario subrayan que “aunque el PSC, los socialistas catalanes, que votaron en bloque a favor de Chacón, han ido matizando a lo largo de este lunes sus voces críticas sobre lo sucedido en Sevilla, queda un importante poso de resentimiento que se verá, con el tiempo, si Rubalcaba podrá eliminar”. De momento, primer aviso. El PSC defenderá ante el nuevo secretario general del PSOE que pueda votar de forma diferente en el Congreso de los Diputados cuando las posturas de las dos formaciones no sean coincidentes, en especial a aquellas cuestiones que se refieran a Cataluña. Aunque su portavoz, Jaime Collboni, haya querido explicar que la intención de los socialistas catalanes es “pasar página” tras la derrota de Carme Chacón, no es menos cierto, según las fuentes consultadas, ha dejado ver que no le van a poner las cosas fáciles a Rubalcaba. Collboni ha expresado que, aunque valora la capacidad de acuerdo y diálogo del nuevo máximo dirigente del PSOE, la nueva Ejecutiva tendrá sobre la mesa los acuerdos que el PSC estableció en su propio Congreso. Reafirmación del compromiso “leal, federal y de exigencia mutua”, pero “el PSC quiere ser más PSC que nunca”, y más tras lo sucedido en Sevilla. ¿Es posible una ruptura en el Congreso de los Diputados entre el PSOE y el PSC? Las fuentes consultadas señalan que “a priori parece que no, por antecedentes anteriores, pero la amenaza velada del socialismo catalán está ahí”.

Por su parte, Alfredo Pérez Rubalcaba ha celebrado este lunes su primera rueda de prensa tras su elección como secretario general del PSOE, en la que ha asegurado que no tendrá ningún problema en su relación con el PSC ni con Carme Chacón, “una amiga que ha tenido una actitud impecable en todo el proceso y que tiene todo el futuro por delante”. Sobre los miembros designados para formar parte de la nueva Ejecutiva socialista, ha asegurado que “he acertado plenamente” y el partido ha salido más “fuerte y unido” tras el Congreso de Sevilla de lo que estaba antes. Los analistas consultados subrayan que esa supuesta mayor unión “no tiene encaje con las duras críticas lanzadas por los seguidores de Chacón, y no sólo del socialismo catalán, sino también de otras federaciones, como la andaluza, donde el nuevo presidente del PSOE, José Antonio Griñán, ha salido muy tocado por este proceso, por no hablar del secretario general de la federación madrileña, Tomás Gómez, que ya no se sabe si va o viene y cuyo futuro político en el seno de la FSM pende de un hilo muy fino”.

Rubalcaba ha anunciado una de sus primeras iniciativas como secretario general del PSOE: pedir una entrevista con Mariano Rajoy para explicarle la oposición en el Parlamento que va a desarrollar su partido, así como reunirse con los sindicatos y la patronal para hablar de empleo.

Y la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no parecen poner en entredicho las medidas económicas puestas en marcha por el Gobierno de Mariano Rajoy, entre ellas la subida del IRPF, y su actuaciones políticas. El plan de ajuste le ha costado menos de dos puntos de apoyo al PP, al que hoy votarían el 42,7 por ciento de los españoles, frente al 44,6 que lo hicieron el 20 de noviembre. El PSOE, enfrascado en su batalla interna, “lo lleva incluso aún peor que en las generales, pues ahora obtendría el 28 por ciento del apoyo de los españoles frente al 28,73 de los comicios del 20-N”, según los analistas consultados.

Fuentes del PP han afirmado a “El Imparcial” que estos resultados demuestran que “los españoles mantienen su confianza en el nuevo Gobierno y son conscientes de tienen un Ejecutivo capaz de tomar decisiones, por dolorosas y no previstas que puedan ser como, como fue la subida del IRPF, con tal de salir de gravísima crisis económica y, sobre todo, acabar con la inaceptable tasa de parados de nuestro país, 5.300.000 personas”.

Un dato que puede llamar la atención, en principio. Alberto Ruiz Gallardón, “un animal político donde los haya, y que ha sido de los primeros ministros en tomar medidas y hacer propuestas, unas reflejadas en el programa electoral, como la reforma de la ley del Aborto o de la ley del Menor, y otras no, como que los notarios puedan casar y divorciar para aligerar de carga de trabajo a los juzgados”, según los analistas consultados, es ya el miembro del Ejecutivo más valorado en esta encuesta. El ex alcalde de Madrid, junto con la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y la ministra de Fomento, Ana Pastor son los únicos tres integrantes del Gabinete popular que aprueban para los ciudadanos, algo que no sucede con Mariano Rajoy, con una nota de 4,55, ni en el caso del PSOE, con Alfredo Pérez Rubalcaba, que tiene todavía peor valoración que el presidente del Gobierno, un 4,25. En cuanto a líderes nacionales, ambos son superados por Rosa Díez, que tampoco llega al aprobado y se queda en el 4,75.

No hay comentarios:

Publicar un comentario